Amor y sexo

Millones de boludos

1)  Tratar de recuperar a tu ex. La mayoría de las veces este es un acto altruista de boludez. Sacás la carta de perdido por perdido  y la desesperación es mala consejera. Si cortaste hace poco y se trata de algo definitivo, (esas cosas se saben), nunca regales flores, globos, recites poesías o cantes serenatas. Tampoco bombardees a mensajes, mails o cartas de amor. Se trata de detalles que conmueven en medio del idilio del enamoramiento mientras que durante una ruptura es el sumun del patetismo.

2)      Tatuarte el nombre de tu amado. Por más las cosas parezcan que serán para siempre, el universo vive cambiando y nosotros también. No conozco un solo caso de éxito de este procedimiento extraño. La mayoría de la gente que se tatuó el nombre o las iniciales de sus parejas tuvo que pensar un tatuaje para ponerse encima del anterior.  ¡Y siempre son horribles! Un duende, una hadita o algo así.

3)      Hackear Facebook, Twitter o cuentas de mails. Ojos que no ven, corazón que no siente. ¿Para qué enterarte de ciertas cosas que pueden lastimarte?  Si tenés alguna sospecha dala por cierta porque igualmente lo mejor que tenían ya se perdió: La confianza.

4)      El osito de peluche. El famoso osito de peluche. No gusta, no cae bien y da alergia. ¡No seas boludo, pensá en los ácaros!

5)      Pasacalles. Aunque un pasacalle te parezca romántico, lo cierto es que no lo es. Es  grasa, frívolo y sin imaginación. Si querés sorprenderla o sorprenderlo con un lindo gesto, por qué no invitar a tu pareja a una escapada de fin de semana.

6)      Ocultar tu pasado. En cuanto a sexo, la mayoría de las veces, se suele ocultar mucho el pasado del otro. ¡La experiencia cuenta! Y no solo eso. Las mentiras suelen salir a la luz. Seguro que tu actual se anota en el mismo gimnasio que tu chongo del verano pasado. ¿Para qué pasar por ese stress?

7)      Autorregalarse flores. Aunque te digan que no lo hacen, están mintiendo. Conozco muchas mujeres que lo hicieron. No se preocupen, chicas. No voy a dar nombres. 😉

8)      Cortarte el pelo, teñirte de rubia y ponerte lolas. Si tu novio quiere un gato que vaya al botánico.

9)      Comprar un regalo carísimo cuando recién conocés al otro. Como dice Sheldon Cooper, los regalos implican cierta reciprocidad y ponen al otro a pensar cuáles son tus intenciones secretas. ¡No pongas en un lugar incomodo a tu reciente levante! Puede huir despavorido pensando que querés algo serio o, tal vez, solamente un regalo más caro que el que le diste.

10)   Filmarse teniendo sexo si  no te va el exhibicionismo. Por más que pienses que sí, que la pantalla es para vos, no todos salen bien en cámara, ni se ve todo tan estético como en la tele. Posiblemente lo más parecido a un video porno hecho por amateurs sea el video del parto de tu prima Laura.

Además da por sentado que terminás  siendo protagonista de un viral. Te advertí.

 

Yo, 2/10. ¿Y vos?