Cine, Cultura

No pierdas tiempo con “Cuestión de tiempo”

Quienes siguieron las películas dirigidas por Richard Curtis, seguramente apostaron unos porotos a Cuestión de tiempo, sobre todo después de ver films tan maravillosos como Cuatro bodas y un funeral (1994) y la famosa Notting Hill (1999). Sin embargo, esta historia no tiene el nivel de sus películas anteriores.

Esta es la historia de Tim (Domhnall Gleeson), un joven de 21 años que se entera que tiene la habilidad de viajar en el tiempo, al igual que su padre (Bill Nighy).  El joven decide usar este “don” para beneficiarse encontrando al amor de su vida, que es encarnado por Mary (McAdams), y así contrarrestar su mala suerte con las mujeres. Ahora bien, el recurso de volver en el tiempo reiteradas veces para reparar o mejorar distintas situaciones, se torna tan redundante, hasta el punto en el cual el espectador ya deja de sorprenderse y va un paso adelante.

Los otros personajes que aparecen en la historia son la mamá de Tim, el tío (quien vive en la misma casa junto a la familia), y su hermana, una adolescente a la que le faltan varios jugadores. Todo sucede en un contexto cuasi perfecto, en el cual esta historia de amor tan empalagosa es el centro de la película, hasta que entrado el final empieza a sucumbir el mensaje de su director: por más veces que puedas volver al pasado, hay que vivir el presente como si fuera la última vez. No solo la idea no es original, sino que las decisiones que se ha tomado Curtis para expresarlo son vagas, superficiales y repetitivas.

Las actuaciones son buenas, sobre todo la del británico Bill Nighy (padre de Tim), a quien cualquier papel le queda bien, y que podemos reconocer por su participación en varias películas como Harry Potter y las reliquias de la muerte (2010) y Piratas del Caribe (2006).  También es linda la atmósfera que se genera en las escenas compartidas entre padre e hijo, mientras se debutan torneos caseros de ping pong o conversan en la intimidad. Pero eso no alcanza para deslumbrar al espectador, ni siquiera para sorprenderlo. En esta oportunidad, nos quedamos con ganas de mucho más señor director.

  1. Fernando Drigo

    2013/12/ at 3:32 pm

    Bill Nighy es un groso. Supongo que si Curtis pudiera viajar en el tiempo, evitaría hacer esta película.

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