Amor, Arte, La vida misma

The Love Machines: amor y arte

Existe un mundo dentro de este, en la misma medida en existe un mundo dentro de cada uno de nosotros. Es el mundo de las emociones, un universo de fluidos descontrolados que se transportan por nuestro interior, haciéndonos sentir la intensidad de la vida.

Personas, lugares, fragancias, situaciones… THE LOVE MACHINES son representaciones abstractas de esos pequeños universos complejos que llevamos dentro cada vez que amamos, que disfrutamos y que invocamos una sensación de gratitud con la vida.

Cada LOVE MACHINE está compuesta por una colección de materiales: una parte es pintura, telas pintadas que luego son recortadas -rompiendo el concepto tradicional del cuadro- forman algo nuevo, mezclándose con elementos que provienen una gran colección compuesta por botones, juguetes, tejidos, hilos, aros, pulceras, hula-hulas, resortes, collares, etcétera.

Estos elementos son encontrados de forma azarosa y solo los uso en mi obra si anteriormente fueron utilizados con un fin diferente. De repente, el corazón -o lo que creemos que es el corazón- comienza a girar en movimientos de remolino, de círculos, de estrella, de resorte, de colores que estallan… y eso se expande por el cuerpo, las cosas son leves, terribles, veloces, frágiles o todo junto a la vez.

THE LOVE MACHINE es la representación de lo que tenemos en el interior cuando sentimos amor y somos grito y corriente reveladora. Cuando nuestro ser está VIVO plenamente. Y todo es físico, químico y espiritual… Las partículas amorosas se expanden por el cuerpo dando giros y saltos que auguran cambios, ¡revolución!

La trama social se extiende en un sonido gutural, el sonido que teje el mundo, el arpa que a todos duerme, mima o eleva, y nos dispara al infinito.

Es necesario dar desinteresadamente, buscar esa sensación, salir de la mezquindad y simplemente dar. Sentir el sonido de los otros, buscar la línea espiritual individual, la que mima el alma y nos lleva a caminos desconocidos. Desde un lugar activo, pero también pasivo. Relajarse, darse el tiempo necesario para escuchar el propio latido. El alma se mueve, vibra en sintonías remotas, particulares, cada alma tiene su propio DO RE MI. Es necesario hacer un esfuerzo, buscar, sentir, probar. Sin experiencia, no hay crecimento posible, no se llega a ningún lugar.

La vida puede ser leve, pero solo se puede llegar a esa levedad reconociendo la contracara que la acompaña. ¿Cuántas contracaras o  múltiples caras estamos dispuestos a descubrir en nosotros mismos?

Cuanto más nos iluminamos, somos seres más complejos que redescubren el necesario retorno a lo simple: un gran collage humano, un compendio de todas las vidas que vivimos dentro de la misma vida que tenemos. FINITA, sí, pero también inmensa.

  1. Vani

    2013/03/ at 7:15 pm

    Chicas les dejo un link a un sitio genial de casamientos. Besos!

    http://www.casamenteras.com

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