El mundo de Robertita

Peleas por dinero

Voy a terapia
Pienso en todas mis ex amigas
Pienso que muchas me dejaron de hablar cuando hubo un problema con la plata
Una injusticia
La plata, le digo, la plata
Me molesta hacerme la que no me molesta tener más ex amigas que ex novios
No profundizo mucho en lo de los conflictos en los vínculos entre mujeres. Insisto con la plata. La Plata
¿Qué les pasa con la plata? le pregunto a la psicóloga y me dice “Y recordemos la ecuación simbólica caca-pene-niño”
Me encanta esa ecuación simbólica
No entiendo nada de esa ecuación simbólica, ni de ninguna otra ecuación simbólica pero me encanta como suena CACAPENENIÑO.
Le digo que no la entiendo la ecuación esa. Me la explica. Me dice algo de que el niño cuando controla esfínteres al principio lo hace como ofrenda a su madre. El bien intercambiable.
Me imagino al nene en pañales y pienso en cacapeneniño
Me acuerdo de más conflictos con ex amigas en los que la plata no estuvo en el medio y entonces me autocago con la conclusión.
¿La gente tiene problemas con la plata?
¿La gente no tiene plata o es retentiva?
¿La gente tiene problemas con la plata o conmigo?
Me hago la víctima. Hablo de justicia.
¿Me revienta que la gente piense “mal” de mi?
¿Qué es pensar “mal” de mi?
¿Quiero que todos me quieran?
¿No me siento querida porque otros no me quieren? ¿¡¿¡Otra vez va a ser: “tu padre Robertita, tu padre?!?!
No, no, hoy no era “tu padre”… pero seguro era mi hermana, o mi madre.
Salgo, y entro a un bar.
Miro a un pibe que come desagradablemente.
Me mira, lo miro y agranda los agujeros de la nariz. Se chupa los dedos.
Está muy afeitado y me da asco.
Lo miro y no me mira. Está con su novia sentada en frente. Le miro el culo.
Me molesta que siempre el culo de las mujeres sea en promedio, más blando que el de los hombres.
Pienso en la injusticia.
Veo otra pareja y la piba tiene todo el pelo hacia el costado. Se le ve una oreja y tiene un aro grande enorme.
Me acuerdo de la teoría de Fernando del desequilibrio femenino evidenciado en el tamaño de aros que usa.
La del aro habla pero no la escucho.
El novio parece más chico y de nuevo me da bronca la injusticia de que siempre el pibe parece más joven que la mina. Siempre.
Me acuerdo de la teoría de Hernán de que es la venganza de los pibes porque en la adolescencia la pasan peor que las minas en materia “levante”.
Injusticias. Odio las injusticias.
Me suena el celular.
Miro llamada , no atiendo
Odio hablar por teléfono
Pienso que ya no se debería usar el teléfono para hablar. No hablemos, escribámonos.
El mozo me trae el café y el ticket y veo que está 19 pesos.
¿DIECINUEVE PESOS UN CAFE CHICO INMUNDO ?!!?!??!
No les pienso dejar la moneda de vuelto.
Además me agarra fobia del café éste porque para mi tiene gusto a vino, o licor, o algo con alcohol.
¿Mirá si sin querer le echaron un producto de limpieza?
En la tele pasan una tragedia de avión.
Decido NO TOMAR EL CAFÉ.
Miro a una mesa de al lado y hay una vieja tomando café.
Me quedo tranqui con lo del envenenamiento por café porque si la vieja está viva está todo bien.
Tengo un pensamiento muy de alarmista y pienso que que los $20 de ahora son los $5 o $6 de hace 2 años.
Seguro, pienso.
¿Ya no alcanza la plata?
¿Soy retentiva?
Flasheo con las masitas que me trajo el mozo con el café. ¡¿¡Mirá si estaban mal las masitas?!?
Le pago al tipo y espero que me quedo como 15 minutos más esperando la moneda del cambio

  1. Ignacio

    2012/05/ at 8:32 am

    Me encantó la ilustra y escribis divertido!

  2. Fernando Drigo

    2012/06/ at 4:32 pm

    Jajajaja. ¡Santo cielo, Robertita! Con todo el cariño que te puede brindar un extraño que comenta tu artículo, creo que necesitás un séquito de terapeutas. Y si quisieras ser paranoica con el café, o cualquier otra cosa, siempre podrías serlo. Quizás la anciana que tomó el café era inmune al veneno, producto de sus medicamentos, con los cuales vos no hubieras contado.
    El margen de error está siempre.
    Pero más allá de ello, y en favor de tu buen humor, te diré algo que espero te alegre: ¡Cacapeneniño!.

  3. Julliette

    2014/07/ at 4:39 am

    Jajaja me siento MUY idnifeticada. Yo solo me doy cuenta cuando alguien tiene complicaciones verdaderas y ahed me entero de que la mayoreda de las veces me complico por nada! Sed que somos gilipollas a veces…Beso!

  4. Talita

    2014/07/ at 6:21 pm

    Y tanto eh, y tanto…A veces pienso que la sitenuige evolucif3n del ser humano debereda de ser que deje1semos de ser tan sumamente gilipoyas… o al menos la meda :S

Comments are closed.